miércoles, 27 de diciembre de 2017

Gin & Nick 1.

GIN.

Él me miraba con ardor, con verdadera pasión. Cálidos labios presionaron un beso en el muslo interior, un cosquilleo caliente se precipitó a través de todo mi cuerpo. La lengua firme de Nick trazó la carne en mi pierna donde encontró mi sexo, mis muslos temblaban con la sensación, luego me mordió en el interior del muslo izquierdo. Sólo un pequeño mordisco, pero me hizo saltar y envió una sacudida de placer a todo mi ser.


- Sí... -Jadeé sin aliento, echando hacia atrás la cabeza y cerrando los ojos.


Levanté las caderas y sentí el cabello sedoso de Nick rozar mi muslo cuando él se inclinó y movió la lengua sobre mí. Entonces lo hizo de nuevo, esta vez empujando con la ayuda de los dedos. Su lengua apretó otra vez, bastante firme para extender los músculos apretados, pero a la vez suave para no hacer daño.


Nick permaneció allí jugando con la apertura virginal mientras sus dedos bombeaban mi sexo, su mano acariciando mi clítoris. 


Un placentero temblor traspasó mi vientre. Mis muslos temblaron, los músculos en mi sexo pulsaron, húmedo y necesitado. Realmente lo que quería era sentarme a horcajadas sobre él, pero Nick seguía torturándome. Sus labios eran fuertes, pero muy suaves. La lengua de Nick recorrió primero el labio inferior, probando mi lengua, seduciéndome dentro de su boca, casi como el primer beso que nos dimos. Su gran mano cubrió la parte trasera de mi cuello, manteniéndome presionada contra sus labios. Este sentimiento tan maravilloso. Hormigueos recorrían mi piel desde su cabeza hacia la punta de los dedos de los pies. Pude saborear whisky escoses en su beso. Su mano masajeó el pecho, encontrando el duro y deseoso pezón. Nick jugó con el, yo gemí al notar el mordisco ahí, y caí a su tacto, con las caderas presionando su ingle. Lo quería. Ahora. Quería que llenase el vacío entre mis piernas.



NICK.

Me puse de rodillas, recogiéndola en mis brazos, presionando todo su cuerpo contra el mío propio. La dura línea de mi polla presionaba contra sus muslos. La tomé de nuevo por la boca, frenético, con hambre. Con uno de los brazos rodeaba su espalda, y dejé caer la otra mano hacia su culo. Apreté. Duro. La levanté y presioné su sexo contra mi pene, la necesidad por ella estaba clara, tan clara como la mía propia. Sus dedos largos y delgados tocaron con ligereza la cabeza de mi verga, las venas que bombeaban a lo largo de todo el eje estaban empezando a hincharse, podía sentirlo. Mi mirada se desvió a la suya, su sonrisa era algo permanente en su rostro pero en esta ocasión era diferente. Gin posicionó su lengua en mi verga, exploró las texturas, girando y agitando, haciéndome temblar. Me empujé más profundo en la boca de ella, su mano derecha frotando alrededor de la base del glande, acariciando lo que había dejado de tomar. Ella de nuevo, comenzó a succionar, y devuelta, aplicando una mayor presión. Abajo y hacia atrás y luego de nuevo a la polla. Mis caderas bombearon con cada caricia, hasta que no pude ir tan lento, cada empuje era más profundo y Gin me tomó entero, agarró mis bolas y siguió ejerciendo más y más presión, alternando la boca, la lengua y la mano. La garré por su cabeza con ambas manos, sacudí mis caderas, metiendo mi polla entre sus labios, sintiendo el roce de sus dientes. Luego la suave cabeza de mi verga presionó contra ella y el mundo se volvió una llama blanca detrás de sus ojos. 

sábado, 30 de septiembre de 2017

Honeymoon 2.

Park alzó una mano y me deslizó dos dedos por el labio inferior. Estar allí de pie mientras aquel hombre me tocaba era la mejor idea del mundo. Evocaba sensaciones que nunca había experimentado, sensaciones que antes de conocerlo nunca lo había vivido con ningún otro hombre. Era la clase de hombre en el que una chica podía apoyarse y ahora estaban casados. Y además, me gustaban sus caricias y sus atenciones últimamente había cambiado y estaba más romántico, quizá sea por la boda o porque realmente quiere tratarme como una princesa como me dice muchas veces. Como si me hubiera adivinado el pensamiento, me deslizó la mano por el cuerpo con una intencionalidad que me hizo saber que ya no estaba en mi mundo.

Sabía que Park deseaba ponerse encima mía y penetrarme, pero supongo que simplemente esperaba que fuese yo quién lo iniciase pues me estaba sonriendo a la vez que me miraba cual pintor mira un lienzo en blanco por primera vez. Le acaricié el pecho, el abdomen, la cadera, las nalgas desnudas...

Sin decir una palabra, lo coloqué boca arriba y lo monté. Cabalgué lentamente hasta que Park no pudo seguir soportándolo. Entonces él me agarró las caderas y me embistió una y otra vez. Grité tan fuerte como la persona que siente vértigo al subirse a un edificio de veinte plantas, debido a la fuerza de mi orgasmo. Todo mi cuerpo se fundió alrededor del suyo con pequeños estremecimientos y Park dejó escapar un ronco gemido al fundirse conmigo.


Después de unas horas, nos quedamos entrelazados, abrazados durante largo tiempo en silencio hasta dormirnos apenas sin darse cuenta, pues a veces el silencio dice más que las palabras… 

viernes, 15 de septiembre de 2017

Honeymoon 1.

Por fin habíamos llegado a la habitación del hotel, y pensar que íbamos a tener una luna de miel perfecta… cuan equivocados estábamos, había sido todo un desastre desde que cogimos el avión hacia Boston hasta que llegamos al hotel. Primero habían vendido nuestros asientos y eso que volábamos en primera clase y lo teníamos reservado desde hacía meses, claro está que la compañía nos había pagado el viaje, nos daban gratuitamente la vuelta en business y también nos habían pagado toda la semana en el Accept´s Hotel*****, qué para que engañarnos, era mejor que el hotel de tres estrellas que teníamos contratado con todo incluido. Estábamos realmente cansados del vuelo, pero Park, siempre tenía un poco de energía guardada para estos momentos… Y por fin, éramos uno, exactamente desde hacía ocho horas y media. 


El aspecto familiar de la suite nupcial era idóneo, el calor de fuego que caldea toda la estancia relaja la tensión del viaje. Me besa acariciándome despacio y nos dirigimos hacia la cama. Una botella de un vino tinto bastante caro para caldear el cuerpo y dos copas junto a una nota y una cesta de fruta son la bienvenida que nos han preparado. Estaba ensimismada cuando Park se aprieta a mi cuerpo tras de mi sin decir ni una sola palabra, me besa apretándome fuerte, desabotonando mi vestido, desnudándome despacio, Acariciando mis labios con sus fuertes dedos deslizándolos después por toda mi piel. Él sigue sin hablar, yo sigo silenciosa, expectante. Me hace subir a la cama colocando mis muñecas por encima de mi cabeza besándome sin dejar de mirarme fijamente al rostro, haciendo que me relaje con esa sonrisa de la que llevo enamorada nueve años. Sus manos ahora recorren mi piel preparándome para lo que vendrá después, erizando mi vello al mismo tiempo que mis pezones, incrementando la tensión de la espera por lo que va suceder mezclada con las caricias que recorren mi cuerpo desnudo lenta y pausadamente.





Nos espera una larga y tendida noche.
Chibi Black Widow